¡Por supuesto! El límite lo pone la propia caja y sus dimensiones (23x23x5,5cm).

La única consideración a tener en cuenta es que intentéis que el contenido que aportéis vosotros no dependa demasiado de cualquier tecnología para su visualización.

Es decir: podéis poner dentro de la caja un pendrive con multitud de fotografías, pero… ¿podréis leer este pendrive dentro de 18 años con facilidad? Quizá no. ¡Imaginad que hace 20 años alguien preparara una Baby MyRetrobox para vosotros, con un disquete en su interior!